
Bar Berri
Un día, caminando por el Barrio Lastarria (Metro Universidad Católica) con unos amigos, buscábamos un bar donde tomar una última copa, pero todo estaba cerrado por ser un día de semana, cuando nos encontramos con un pequeño letrero iluminado en neones que decía simplemente "Berri".
Superados por la curiosidad, entramos por una discreta puerta y casi nos vamos de espaldas cuando encontramos que el famoso Berri era, en su interior, casi una réplica de un bar francés como de los años 20, o el bar interior de un barco… y estaba abierto hasta las 2 am.
Mucho más notorio en su segundo piso, el Berri mantiene una decoración de antaño, con hermosas mesas, piso de madera y baldosas en algunas partes, alfombrado en distintos salones, lamparas, cuadros y muebles finos y antiguos, luces bajas y música envolvente.
La carta, una sola y con dibujos, no es muy amplia con respecto a comida, pero tienen buenos vinos, distintos tipos de cerveza, los tragos de siempre y un par de promociones que involucraban "una linterna con 4 pilas" vale decir, una botella de pisco con 4 bebidas.
Aún cuando es modesto en comidas, esto se ve compensado con la estructura que tiene en lugar y la buena música que se escucha con suavidad desde varios bien enfocados rincones. Es ideal para compartir con amigos o para una primera cita donde no haya distracciones, donde la música y la luz ayuden a la conversación y donde la calma relaje los nervios de los visitantes. Si andan por Lastarria, dénse una vuelta por el Bar Berri. Más de alguna sorpresa se llevarán.
Dirección: Rosal 231, Lastarria





