Domingo, 18 de Diciembre de 2011 11:00

Felipe Misleh de la 14 Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago. Foto de Kendal Montgomery.
Cuando hay un incendio o un accidente en Santiago, o en cualquier parte de Chile, cada bombero que acude al rescate lo hace voluntariamente. Absolutamente a ninguno, en todo el país, se le paga por arriesgar su vida y salvar la de otros.
¿Por qué lo hacen? ¿Qué es lo que inspira a miles de hombres a dedicar gran parte de su tiempo a ayudar a los demás?
Para muchos, incluyendo a Felipe Misleh de 23 años, el deseo de ser útil para la sociedad y ayudar a otros con sus necesidades viene de adentro.
"El otro día fui a tres llamados y no dormí en toda la noche. Tienes que amar este trabajo y estar seguro de que lo quieres" explica Misleh.
Misleh ha sido voluntario de la Compañía nº14 en el Cuerpo de Bomberos de Santiago hace ya tres años. Actualmente está clasificado en la guardia nocturna, lo cual requiere pasar cada noche en la estación de bomberos.
Sin embargo, ser voluntario para vivir en la estación y a veces ser privado del sueño, no es gratis. Para estudiantes como Misleh, se cobra una cuota mensual de 6.000 CLP (alrededor de $12 USD). No obstante, recibe un desayuno gratis.
Las instalaciones son agradables y bien equipadas para recibir al público, y los hombres son capacitados a través de simulaciones y prácticas dentro de la compañía.
Todas las compañías están reguladas y son parcialmente financiadas por el gobierno, y aunque no todas son exactamente iguales (algunas son más agradables que otras), todas deben cumplir con los requisitos y normas mínimas.
No es extraño ver a un bombero recolectando dinero en los semáforos o recibir una llamada solicitando donaciones. Además si estás en un Ok Market o en un supermercado Tottus, y por ejemplo, tu cuenta es de 1.786 CLP, a menos que tengas el cambio exacto, el cajero siempre te preguntará si quieres rendondearlo a 1.790 CLP y donar 4 CLP a los bomberos. Cada peso ayuda.
Y la comunidad, naturalmente dependiendo de estos hombres para su bienestar, es usualmente generosa. La compañia de Misleh en Av. Tobalaba, recibe alrededor de 3 millones de pesos (cerca de $6.000 USD) en donaciones mensuales. Ese dinero también pasa por una regulación: la cabeza del Cuerpo lo designa a las áreas más necesitadas. La 14 Compañía en el Cuerpo de Bomberos de Santiago, adquirió recientemente nuevos cascos y trajes de bomberos.
Aunque dentro de dos años más Misleh completará sus estudios de Ingeniería Comercial, no tiene intenciones de dejar la compañía.
"Me gustaría seguir. Aunque eventualmente empezaré una familia y mi carrera y sólo serviré como voluntario regular". Señala.
Nota: Gracias a todos los bomberos que hacen nuestra ciudad más segura. Deberían sentirse orgullosos.





