
Kali Mutsa en su reciente presentación en Bar Mori Bellavista. Foto de Kendal Montgomery.
Una nube de imaginación, esoterismo, chamanismo agitanado… atemporal. Así describiría yo a Kali Mutsa, el reciente proyecto musical de Celine Reymond y Cristóbal Montes, que por estos meses se ha presentado en diferentes escenarios de Santiago.
Como muchos advertirán, Celine es una actriz bastante conocida, sin embargo su versatilidad y creatividad la han llevado a desarrollar esta faceta musical junto a la experticia de Cristóbal Montes, quien se ha encargado de materializar el imaginario de esta inquieta mujer
"Somos los que tocan bajo la higuera el día de San Juan", afirma Celine como respuesta a mi pregunta sobre el proyecto. Y es que Kali Mutsa está rodeada de misterio, antepasados, historias inventadas con tintes legendarios; incluso cada integrante (son 5) tiene un nombre especial en esta banda, Cristóbal es Sandoje, el clarinetista es Matcho Mayta, la violinista en el sitio de Myspace figura como Saray, pero yo escuché que la llamaban Danka, y el tubista es Angel Calahumana. Celine es Kali Mutsa, por supuesto.
No es fácil hacerse una idea exacta de esta banda, pero tampoco es necesario, porque es como un asunto viceral, una cosa que se experimenta. Aunque algunas letras expresen historias claramente arraigadas en el mundo campesino—como es el caso de mi favorita "Cumbia de Pichi", que habla de la gente que hace pacto con el diablo—otras mezclan los imaginarios de su vocalista con leyendas Aymaras o asuntos gitanos, logrando una imagen cultural bastante bien combinada, y con la musicalización, el toque electrónico, los excelentes arreglos, y algunas canciones en Romané, el viaje pasa del Altiplano a Turquía.
Como acertadamente señala Cristóbal, son como unos neomestizos guachos, tratando de reinventar una cultura acorde con la época que estamos viviendo, y eso se traduce en estas mezclas medio circenses apocalípticas que hacen.
Si bien Celine es actriz y se le nota, sobre todo a la hora de la presentación—vestida con un traje completo de leopardo y tacones rojos, sombra de ojos azul brillante igual que el labial y un diente de oro, al más exagerado estilo bollywood—, la banda tiene una experticia musical que le da gran potencia al proyecto, y que puede hacer que prospere mucho más allá de ser el nuevo capricho de una actriz, como algunos podrían pensar. Matcho, Saray y Sandoje, además de tocar con Kali Mutsa tocan para la excelente "Orquesta de la Memoria", y Saray también toca con la popular banda de música gitana "La Mano Ajena", así que imagino, la práctica es constante.
Con sólo un año de trabajar en el proyecto y 8 presentaciones en vivo, que comenzaron en enero de este año, el proyecto va bien, lento pero seguro. Estaremos anunciando sus próximas presentaciones en nuestro calendario, así que estén atentos, o bien visiten su página de facebook que mantienen bien actualizada.





