
Pedaling in the Maipo Valley.
Chile es internacionalmente conocido por sus excelentes producciones de vino a lo largo del país.
Cabernet Sauvignon, Carmenere, Merlot, son algunas de las mejores variedades que ofrecen nuestros valles, y Valle del Maipo parece ser una buena opción si se trata de tomar aire en las afueras de la ciudad y disfrutar de un buen vino.
En lo que a tours organizados se refiere, encontraremos múltiples empresas que ofrecen este servicio, sin embargo, en esta oportunidad hablaremos del famoso tour de vinos que dispone La Bicicleta Verde.
Donde quiera que estés, una camioneta te pasa a recoger a eso de las 8:30 de la mañana, un guía, el chofer, aguas, bicicletas y los avetureros. El destino es el Valle del Maipo, al cual se llega luego de una hora y algo de trayecto.
El itinerario contempla visitar tres viñedos claves, uno familiar, uno especializado y uno orgánico. Entonces llega el momento de preparar las bicicletas (adecuadas al tamaño de cada pasajero) y pedalear.
La primera viña produce Chardonnay, Cabernet Sauvignon y Carmenere. Siendo familiar la producción no es masiva y la viña no es gigante, lo cual hace que la visita sea mucho más intima, sobretodo al recorrer los viñedos en compañia del guía que animadamente cuenta la historia detrás de estas parras.
Luego de pedalear un tramo que le hace a uno recordar los beneficios de la bicicleta (ejercitar el cuerpo, sentir el viento en el rostro y que es nuestro cuerpo quien tiene el control), se llega a las bodegas de un viñedo boutique especializado en la producción de Cabernet Sauvignon, Carmenere, Syrah y Cot (El Malbec chileno). Completamente hecha de madera, la bodega de la Viña Pérez Cruz encanta con su grandeza y elegancia, con la Cordillera de Los Andes detrás, recuerda la nobleza y la pasión con la que se transforma la uva en vino.
Finalmente, y después de pasear un trecho largo por el valle, probar uvas, encontrarse con caballos, admirando Los Andes durante todo el viaje y escuchando las interesantes anécdotas e historias del guía, las biciletas de estacionan en la entrada de un pequeño viñedo orgánico. Recibidos por su propio dueño, Mario Ravenna, en la Viña Huelquén se puede apreciar directamente el proceso del vino y el cariño por este trabajo. Ubicada en medio del valle, es posible subir un pequeño cerro que se encuentra cerca de las instalaciones, y distinguir desde las alturas, el poder de la naturaleza, su generosidad y belleza. Aquí se hace una muy bien preparada degustación de vinos tintos y además es posible comprar a un precio muy razonable botellas de la misma producción.
Como si fuera poco, luego de este entremés, se da término al tour almorzando en un delicioso restaurant al estilo campesino, con variedad de platos tradicionales chilenos, y en donde se descorchan dos botellas de vino, correspondientes a las primeras viñas visitadas. Perfecto.
Sin duda alguna, una experiencia que vale la pena, sobre todo si eres un amante de la naturaleza y la buena mesa (donde nunca debe faltar el vino).
Nota: El costo de este tour podría ser un poquito doloroso para algunos bolsillos, sin embargo, mientras más aventureros vayan, más barato les saldrá la gracia, y realmente vale la pena.





